El pasado día 19 de septiembre, sus majestades los reyes Felipe y Letizia, visitaron el templo de Millones de Años del faraón Tutmosis III.

La directora de la misión española, doctora Myriam Seco Álvarez, tuvo oportunidad de enseñarles los trabajos llevados a término en el yacimiento durante los últimos diecisiete años, explicando que durante el primer año solamente era visible una parte del pilono de entrada y señalando, como Sus Majestades pudieron comprobar, todos los avances que se han producido a lo largo del tiempo.


Sus Majestades tuvieron gran interés en conocer datos sobre la biografía de Tutmosis III, el faraón que protagonizó importantes conquistas; las fases de la evolución en la construcción del templo hasta su final en época ramésida, y las tumbas de distintas épocas que han sido halladas en el yacimiento.

Desde el muro este, Sus Majestades pudieron apreciar el segundo patio del templo con las ocho perseas que flanquean la rampa de acceso al patio superior y, al conocer que se había podido identificar el tipo de árbol a partir de raíces y hojas secas milenarias halladas en la excavación, quedaron fascinados con la riqueza del patrimonio egipcio y la buena conservación de vestigios que permiten conocer interesantes detalles de la antigua civilización egipcia.


Caminando desde el muro norte pudieron contemplar el vertedero situado al exterior del templo, cuya investigación está aportando objetos y restos orgánicos sobre ofrendas y alimentos que consumían los sacerdotes.

Asimismo, les llamó especialmente la atención el trabajo de los obreros del yacimiento y la reina Letizia, que se interesó por el tipo de formación que tenían, quedó impresionada al comprobar que eran quinta y sexta generación de trabajadores de arqueología para misiones extranjeras.

En el sector central del templo pudieron ver algunos materiales hallados durante las excavaciones, entre los que se seleccionaron unos ostraca que demuestran la relación que había entre los equipos de trabajo de este templo y el de la reina Hatshepsut durante su fase de construcción, con una muestra que indicaba el traspaso de trabajadores de un monumento al otro, y quedaron maravillados por la finura y belleza de unas hermosas manos mágicas de marfil encontradas en una antigua tumba.

El recorrido continuó en los muros sur y oeste, de manera que pudieron comprobar las grandes dimensiones del yacimiento.
Antes de abandonar el yacimiento, hablaron con algunos trabajadores sobre las tareas que desempeñaban en el proyecto, demostrando la cercanía y cordialidad que les caracteriza.

A primera hora de la mañana de este mismo día, la doctora Myriam Seco Álvarez les había mostrado algunas piezas descubiertas en el yacimiento y expuestas en el Museo de Luxor, como los dinteles de la casa del sacerdote Khonsu y las joyas pertenecientes a un ajuar de tumba del Reino Medio.




